Prioridades para el bienestar

Cuando estamos cansados o estresados, cualquier pequeño malestar nos saca de balance. La vida nos parece en extremo demandante y nos sentimos derrotados fácilmente. Una forma de desarrollar la famosa resiliencia, que es la capacidad de volver a sentirnos bien después de una crisis, es importante tener una vida balanceada.

Un excelente ejercicio es crear nuestra rueda del bienestar para poder restaurar nuestro balance.

Rueda del bienestar

Dibuja una rueda y crea círculos concéntricos. Comienza del interior y numera los círculos del 1 al 10. Divide la rueda en 8 secciones. Escribe los aspectos relevantes para cuidar en tu vida: salud, pareja, familia, negocios, diversión, espiritualidad, desarrollo personal y profesional y contribución a la sociedad.

Estos aspectos te ayudarán a tener una vida balanceada y exitosa. Rellena el fragmento de cada sección en función de la satisfacción que tengas en cada ámbito. Esto te ayudará a determinar tus prioridades.

Ahora identifica las áreas que requieren mejora más urgente. Ponte 2 metas como mínimo en cada una de ellas. Y en las áreas que le siguen, las de mediana urgencia, busca ponerte al menos una meta. Las áreas que ya estén desarrolladas no requieren una meta en particular, sino simplemente mantener lo que hasta ahora has hecho.

En otra página concentra las metas en que vas a trabajar a lo largo del año. Crea tus metas SMART y asegúrate de trabajar con regularidad en cada una de ellas. Si llevas a cabo una pequeña acción diariamente, verás una mejora en tus metas y pronto verás progreso.

Con el paso del tiempo, verás que es cada vez más sencillo desarrollar hábitos efectivos que nos ayuden a vivir de forma balanceada.

Si empiezas por ponerte una meta enorme y solo tienes la claridad de lo que quieres lograr al final del año, se vuelve mucho más difícil avanzar. Imagínate que quieres pagar una deuda de $20,000. Ves esa cantidad y te frustrará no poder lograrla (aún cuando sea al final del año). Vemos el fin tan lejos que no sabemos por dónde comenzar.

Divide tu meta en porciones más manejables. Ahorrar, por ejemplo, $1700 al mes podría ser mucho más manejable. Y dejas de preocuparte por el monto global y te dedicas a pensar en la cantidad mensual. Y cuando te das cuenta que es $425 por semana puede ser que sea más manejable aún.

O sacas cuenta de tus gastos y tal vez descubras que estás pagando intereses sobre intereses en una tarjeta. Así que te pones como meta del primer mes eliminar la deuda de una tarjeta. Y como meta del segundo buscar una forma de ahorrar en tus compras. Y así sucesivamente. Resolver 12 problemas pequeños genera a veces un mejor resultado que enfocarnos y frustrarnos porque no podemos resolver 1 gran problema.

Platícanos, ¿cuáles son tus metas principales y qué necesitas hacer para ayudarte a lograrlas?