Invierte tu tiempo de forma inteligente

Cuando iniciamos nuestra carrera o nuestro emprendimiento queremos hacer de todo. Hacer de todo nos permite aprender más, ahorrar dinero (algunas veces) y entender mejor el proceso productivo de nuestra función. Sin embargo, también nos retrasa cuando creamos algo de calidad inferior, cuando cometemos errores de principiantes y cuando no nos dedicamos a lo que realmente impacta en el resultado.

Algunos de mis clientes tienen problemas para crear sus cursos porque quieren hacer de todo. Quieren crear su marca ellos mismos (pero no son diseñadores), quieren crear su copy (y no son mercadólogos) y quieren crear su sitio web (y no son desarrolladores). Esto les deja muy poco tiempo y energía para crear su curso, o bien, toman decisiones que a la larga cuestan más caro. Esto causa que pronto se sientan desanimados o sobrecargados.

Por esta razón hay dos cosas importantes que aprender, que son las mismas cosas que tenemos que considerar cuando partimos en un viaje: el trayecto y lo que cargamos en nuestra maleta.

Por esto justamente tenemos que entender el proceso de creación de valor (o sea, el trayecto) de nuestro trabajo y decidir cuáles tareas son las que tenemos que ejecutar nosotros y cuáles podemos delegar.

Y también debemos preguntarnos qué cargamos con nosotros y qué queremos cargar. O sea, qué es lo que sabemos hacer, qué debemos aprender, y qué otras cosas nos gusta hacer.

En mi caso, me encanta aprender cosas nuevas y me cuesta delegar a otras personas algunas de las tareas, pero debido a la carga de trabajo que tengo, no me queda otra opción. Adicionalmente, el resultado obtenido es mucho mejor que lo que yo pudiera lograr.

Hoy te invito a preguntarte, qué puedes delegar, quién te puede ayudar, qué cosas deseas aprender y qué cosas no necesitas saber. Esto te hará invertir tu tiempo de forma más eficiente.