Dedicación

El éxito es cuestión de números. Muchas personas se decepcionan porque una idea no funcionó. Porque hicieron su mejor esfuerzo y esperaron verse recompensados. Porque fallaron en algo que en retrospectiva parecía obvio.

Ayer vi mi publicación del primer curso que hice como facilitadora independiente hace 9 años. Mis clientes de coaching estaban convencidos que era un tema relevante, y ya tenía casi 9 años de dar cursos en diferentes organizaciones, pero no me había animado a hacerlo sin el apoyo de una organización.

En estos últimos nueve años el costo de mis cursos se ha multiplicado por 10x, y el número de temas (que no de cursos) de los que hablo con soltura son más de 30.

Obviamente, conocer los pasos que debo seguir (cómo diseñar, promocionar, vender, crear y facilitar) para dar un curso es importante, pero también lo es el haber repetido una acción muchísimas veces.

Desde el 2010, he dado más de 50 cursos al año, tanto en las organizaciones donde trabajo, como por mi cuenta.

Hay que prepararse para poder desempeñarse en un área, pero además de prepararnos, hay que dedicarnos a esa actividad con tanta regularidad que ya no tengamos que pararnos a pensar qué sigue.