Capitalizando tu conocimiento

Nuestra mente está preparada para cuidarnos en todo momento. El cambio generalmente le resulta alarmante, por lo que prepara todo tipo de excusas para mantenernos en un espacio “seguro”.


Vamos a desmenuzar estas excusas que te limitan y no te dejan avanzar:
1. No soy experto en ningún tema

Eso depende de qué tema elijas. Estoy segura que en algún tema debes ser experto, sobre todo, porque tienes una experiencia personal valiosa.

Por ejemplo, yo llevo más de 6 años trabajando en gestión del cambio y he facilitado este proceso para la adquisición de nuevas tecnologías en grandes organizaciones en 5 proyectos que impactaban a toda la organización. Me ha costado mucho trabajo considerarme “experta” en ese tema, y aunque no estoy en el Top 10 nacional, estoy capacitada no solo para implementar un proyecto así, sino para enseñar a las personas a empezar a trabajar en el área.

Si tu definición de experto es quien desarrolla y enseña nuevos modelos en un tema, tal vez no lo seas, pero eso no quiere decir que no seas capaz de enseñar a una persona los principios y las aplicaciones de dicho tema.

Adicionalmente, estoy segura que tienes una experiencia única que puede ayudar a otras personas que están pasando por ese proceso. Para enseñar a otras personas, y para ayudarles a transformarse, no necesitas ser un experto. Solo tienes que saber un poco más que tu cliente ideal para poder ayudarles a resolver los problemas que tienen actualmente. Si vas un 30% más adelante que tu cliente ideal en tu proceso, podrás beneficiarlo enormemente.

2. No estoy listo para dar cursos

Nadie comenzó estando listo. De hecho, muchos de nosotros empezamos igual que tú: por necesidad, con nervios, preguntándonos por qué no pusimos más atención a lo que hacía el facilitador del último curso que tomamos. Sentir que no estás listo es señal de que estás listo para aprender.

En mi curso de Kartografía te enseñaré las bases de diseño de instrucción, de creación de cursos, y los principios de facilitación y te daré además un checklist para organizar cursos virtuales. Eso es mucho más de lo que yo tuve al empezar, y ahora me dedico a eso en mi país de acogida.

3. No soy bueno con la tecnología

El nivel de confort con la tecnología depende de lo rápido que aprendas y la regularidad con la que la uses. Lo importante es saber qué necesitas para empezar y no abrumarte con cosas que no son relevantes en este momento. Además, siempre podrás contar con la ayuda de alguien cuyas habilidades sean mayores si decides que resolver los problemas de tecnología no es una buena inversión de tu tiempo.
En el curso de Kartografía tendrás también una lista de herramientas que necesitarás para ofrecer y capitalizar tu contenido. Además, una lista de elementos importantes en tu página web que harán el proceso de creación de tu sitio mucho más sencillo.

4. No soy bueno para vender

Muchos de nosotros detestamos vender. No queremos ser identificados con la imagen del vendedor que mete el pie en la puerta y habla hasta marear al cliente. Pero en este nuevo siglo el acceso a internet nos ha facilitado el llegar a nuestra audiencia de forma sincera y con la intención de ayudar a nuestro cliente a transformarse. No hay necesidad de forzar una venta si sabes cuáles son los puntos críticos que tu cliente busca y tu oferta es irresistible.
De hecho, las últimas 3 personas que se inscribieron a mi curso de Kartografía lo hicieron tan pronto supieron de qué trataba mi curso, sin que yo tuviera siquiera que esforzarme en resaltar sus beneficios.

5. No tengo una marca valiosa

Las marcas nacen, crecen, maduran y cambian o desaparecen. Uno de los bonos de Kartografía es ayudarte a determinar a tu cliente ideal para crear tu marca. Cuando realmente entiendes la personalidad de tu cliente y cómo puedes ayudarle, tu marca se crea casi por sí sola (claro, necesitarás un diseñador profesional para hacer su imagen).
Pero esa marca no será eterna. Llegará un momento en que te quedará chica y dejará de ser relevante para ti. Aprender los princios de creación de marca es vital para cualquier tipo de negocio presente o futuro. Cuando hayas hecho las tareas de cada módulo, los elementos de tu marca se volverán evidentes y podrás crear algo único y memorable.

6. No necesito contenido para mi negocio

En un mundo tan saturado de negocios, tu presencia digital es imprescindible. La forma en que te presentas a ti y a tu marca es tu huella digital (literal y metafóricamente). Crear contenido que te posicione en la mente de tu cliente potencial es lo que te distingue de los demás.

Mira a las grandes marcas, tienen años en el mercado y tienes fans que esperan con ansia sus nuevos productos y aún así ofrecen contenido regularmente para ayudar a sus clientes potenciales a encontrarlos.

7. Nadie pagaría por mi contenido
Si tú no crees en ti, nadie podrá darte esa confianza. Tal vez consideres que tu contenido es muy simple o sencillo, , pero recuerda que hay quien vende piedras mascota. Si tienes algo que puede ayudar a alguien más a resolver un problema, tienes contenido valioso. En mi curso de Kartografía aprenderás a planearlo, diseñarlo, crearlo y ofrecerlo de forma que tu cliente potencial vea un valor en él.

Posicionarte como un profesional que puede ayudar a los demás es cuestión de mentalidad. Y la única forma de cambiarla es comenzar a tratarte como quieres que te traten. Si no inviertes en ti, tu cliente potencial tampoco lo hará.

Te deseo un 2021 libre de mitos y excusas que te limiten. Que explores tu potencial y crezcas tanto como desees.

Y que si sientes que puedes ayudar a alguien a resolver o prevenir un problema, espero que te decidas a ser parte de mi nuevo grupo de Kartografía.

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