Aligerar el dolor

Este jueves dijimos adiós a nuestra gata, Bastet, que nos acompañó durante 12 años. Ya habíamos tenido un pequeño susto en cuanto a su salud, del que se recuperó, y eso me hizo pensar en qué pasaría si muriera. Empecé a investigar las opciones para dormirla y para disponer de su cuerpo hace un par de meses, cuando aún no mostraba síntomas graves de la enfermedad que tenía.

El momento llegó esta semana, cuando demostró la gravedad de su enfermedad, cómo empeoró con el tratamiento que le dimos este lunes, el dolor en el que pasó la noche del miércoles y finalmente decidimos dormirla este jueves. El proceso de separación fue muy doloroso, pero navegarlo fue un poco más sencillo, puesto que ya sabíamos qué hacer.

Y esa es una gran lección. En el momento del desenlace, al dolor de la pérdida se suma el de no saber qué hacer, a quién acudir, cuál es el siguiente paso. De eso se trata la previsión, de hacer lo que es correcto, aunque no lo necesitemos. De hacer este proceso menos doloroso para nuestros seres queridos.

Es importante que nuestros seres queridos tengan disponible la información necesaria para lidiar con las emergencias. Documentos como actas de nacimiento, de matrimonio, información sobre cuentas bancarias, testamentos, datos de contacto de las personas u organizaciones importantes, últimos deseos, y cuanta información solo nosotros podemos proporcionar deben estar disponibles para una situación de emergencia.

Aligera el dolor de tus seres queridos brindando tanta claridad como sea posible.